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Escuelas infantiles en Madrid

Presentación

Somos Las Acacias, una de las escuelas infantiles pioneras de Madrid en la aplicación de nuevos métodos y técnicas educativas para formar a los alumnos y conseguir su desarrollo integral como seres humanos que viven en sociedad.

Desde nuestra fundación hace ya muchos años, hemos ido evolucionando y adaptándonos a las exigencias y a los cambios sociales del contexto en el que vivimos.

Características de nuestra escuela infantil

  • Homologada por la Comunidad de Madrid.
  • Abierta los doce meses del año de lunes a sábado.
  • Inglés diario con métodos propios de aprendizaje.
  • Instalaciones de 100  con 800 m² de jardín propio, junto a la Dehesa de la Villa.
  • El 80% de nuestros niños y niñas reciben algún tipo de ayuda.

Nuestra prioridad es la de fomentar las capacidades de los niños y de las niñas dentro de un marco seguro, lúdico y afectuoso, por eso trabajamos en pequeños grupos divididos por edad y nivel (tratamos de evitar la masificación).

Además, aplicamos recursos didácticos adecuados a cada nivel y persona, junto a un grupo de profesionales de gran calidad humana. Todos ellos cuentan con una formación, preparación y experiencia docente en el sector infantil. Nuestro fin es que los niños desarrollen valores de buena socialización, educación y desarrollo emocional.

Temas de interés

  • La importancia del juego y de los juguetes en la infancia.
  • Fotos diciembre 2012.
  • Reunión y escuela de padres (diciembre 2012).
  • El chupete.
  • La Navidad, una fiesta familiar.

Dónde estamos

Dirección Calle Francisco de Diego, 44 – bajo
28040 MADRID (Madrid)
Teléfono 914 502 278

Si lo desea puede ponerse en contacto con nosotros a través de nuestra web.

En Las Acacias somos expertos en escuelas infantiles en Madrid.

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Las Acacias destacado

La importancia del juego y de los juguetes en la infancia

En  Las Acacias le ofrecemos algunos consejos acerca de la importancia del juego y los juguetes en los niños y niñas.

El juego ha constituido a través de todas las épocas una actividad consustancial con la especie humana, desempeña un papel primordial en la vida y en el desarrollo del niño y se configura como un acto necesario para su crecimiento, desarrollo y evolución.

Debemos recordar que el juego en general constituye una de las raras actividades humanas que consigue trascender las monumentales barreras sociales, culturales, lingüísticas, políticas y geográficas que separan los diferentes pueblos de la tierra.
Por este motivo los padres, familiares, cuidadores y maestros deben promover el juego en la vida de los niños y utilizar los juguetes como herramientas que favorecen el aprendizaje y maduración de los pequeños en las esferas física, cognitiva y psicológica.

Los padres pensamos que nuestros hijos juegan para entretenerse, pero no es así. Cumplido el año, el juego les ayuda a conocer el mundo y a ellos mismos, y a descubrir todo lo que pueden hacer. Nosotros podemos ayudarles con juguetes y juegos adecuados a su edad. Todo le interesa porque ya es capaz no solo de descubrir las cosas que le rodean, sino de interactuar con ellas.

El juego cambia a la medida que el niño va creciendo. Pronto el niño estará representando personajes y podrá expresarse y comunicarse libremente; además establecerá reglas en los juegos, ejercitando su capacidad de autocontrol y autonomía.

Para él o ella jugar es imprescindible

Ayudarles a experimentar. Elegir bien los juguetes adaptados a la edad es muy importante, pero hay que tomar precauciones porque a esta edad les atrae todo, incluso las figuras que adornan en el salón o los enchufes.

Los papás tenemos que actuar de dos maneras:

Una, dejándole su propio espacio pero vigilándole y procurando que él mismo vaya descubriendo el juego que más le gusta.
Y otra, implicándole en las rutinas familiares que le puedan resultar nuevas: ayudarnos a colocar la compra sacando de la bolsa los productos más pequeños que pueda manejar con soltura, o enseñarle a ordenar su cuarto, planteándolo como un juego de meter los juguetes en una caja, a ver cuántos caben.
Nunca en la historia de la humanidad se ha prestado tanta atención a los niños como en el momento actual. Por este motivo es necesario que los padres se impliquen y promuevan el juego en sus hijos desde las primeras semanas de vida, adaptando los mismos a las adquisiciones psicomotoras que se van alcanzando y perfeccionando a medida que se va produciendo, de forma paulatina pero inexorable, la maduración del sistema nervioso.

El crecimiento neurológico de un niño cuando cumple el año no tiene parangón con respecto a otras etapas de su vida, no volverá a repetirse y se desarrolla principalmente a través de las experiencias que le ofrece su medio.

Es fundamental hacer una elección correcta de los juguetes de nuestros niños y niñas. Es obligatorio por tanto que la actividad lúdica y los juegos que proporcionemos a los pequeños estén acordes con su nivel de desarrollo. Afortunadamente desde hace años el mercado ofrece una amplia gama de juguetes adaptados a las distintas edades.


Los juguetes y el desarrollo de los niños

Los juguetes son herramientas esenciales para el buen desarrollo del niño. Juegan un papel importante en la formación de los conceptos, aptitudes, expectativas y socialización en los niños.

Desde siempre, los niños han tenido la necesidad de una actividad; de moverse, curiosear, de manipular y experimentar objetos, de crear, de relacionarse e intercambiar acciones, vivencias y sentimientos.

El juguete adecuado

El juego, además de ser una actividad, ayuda al niño a desarrollar todas sus funciones psíquicas, físicas y sociales. Los niños desarrollan las múltiples facetas de su personalidad: aprenden a relacionarse con el entorno, desarrollan sus aspectos más creativos y perfeccionan sus múltiples habilidades Enlazar a  ayudándoles a canalizar tanto su energía vital física, como la mental y la emocional.

Todo esto es de gran ayuda en su desarrollo integral como personas completas, facilitándoles también su integración en el entorno social en el que se mueven. Es por todo ello por lo que es imprescindible buscar el juguete adecuado a cada edad y momento, y ser muy conscientes del papel que tendrá en el desarrollo del niño. El juego cambia a la medida que el niño va creciendo.

En líneas generales se puede afirmar que en los primeros 6 meses de vida, los juguetes más aconsejables son aquellos que ayudan al niño a descubrir su cuerpo, a estimular sus sentidos (con colores, formas y texturas y sonidos diferentes, alfombras con actividades, Los sonajeros, móviles de cuna, etc.), a favorecer el movimiento, (fáciles de agarrar, estimuladores del gateo etc.), Juguetes que estimulen la afectividad (peluches, muñequitos), etc.

Entre los 6 y los 12 meses de vida

El bebé empieza a explorar los objetos y a reconocer voces. Los juguetes más útiles además de los de la anterior etapa, son aquellos que facilitan sus movimientos y desplazamientos, y los que les permiten explorar el entorno que les rodea, (Pelotas, muñecos de trapo, juguetes sonoros, tentetiesos, balancines y andadores).

A partir de 1 año de edad

Los niños ya han pasado la etapa de los juegos que solo sirven para mirar y escuchar, ahora le gustan aquellos que le obligan a moverse son especialmente felices con juguetes que pueden manipular, mover, arrojar, empujar, arrastrar, recoger y volver a empezar, (los cubos para encajar y apilar, correpasillos, cochecitos, instrumentos musicales, muñecas y animalitos, palas, cubos, etc).

Cuando cumplen los 2 años

A partir de los dos años, los niños pasan del juego en paralelo a compartir juegos con otros niños. Necesitan oportunidades para relacionarse con otros niños, aunque al principio de esta edad aún no querrán compartir sus juguetes ni pueden obedecer las reglas de un juego poco a poco lo irán consiguiendo.

Los niños aprenden jugando. El juego permite al niño tomar sus propias decisiones: planificar, construir, etc., además de desarrollar su creatividad, le permite experimentar la sensación de dominio. En el juego  practican nuevas habilidades, descubren las propiedades de los objetos cotidianos, se relacionan con los demás…

Les encantan y les vienen muy bien en esta etapa los juegos que le permiten ordenar materiales de forma lógica y clasificar objetos; aprender canciones o poemas infantiles; escuchar música y bailar; jugar con agua y arena, saltar y correr; los juegos de imitación y los primeros juegos simbólicos, jugar a imitar a los personajes de sus cuentos, cuidar a los muñecos-; juegos que estimulen sus sentidos (¿A qué huele esto? ¿Esta fruta, es dulce o salada?); juegos de observación, como el “veo veo” o los juegos de memoria con tarjetas…

Les encantan los libros ilustrados: cuando les leemos cuentos, mejora su expresión verbal y su capacidad de escuchar. No podemos olvidarnos de leerles el cuento de antes de dormir.

También y les encanta practicar su nueva actividad favorita, andar y correr, para ello, debemos potenciar actividades que impliquen movimiento. Empiezan a sentir curiosidad por los nombres e imitan escenas familiares por lo que los juguetes deben tratar de imitar la actividad de los adultos, de aquí el interés de los juegos que estimulen su coordinación motora y en definitiva su creatividad, (además de los de anteriores etapas están: triciclos, rompecabezas, pinturas, teléfonos y muñecas, cocinitas, talleres, etc.
Pronto el niño estará representando personajes y podrá expresarse y comunicarse libremente; además establecerá reglas en los juegos, ejercitando su capacidad de autocontrol y autonomía

Los juguetes indicados a los dos años: sus primeros juegos de construcción, juegos de ensamblar piezas, plastilina, dominós, juguetes musicales interactivos, muñecos, juegos de empujar o pinturas.

Juegos sin juguetes

Los peques de esta edad no necesitan demasiadas cosas para divertirse. Estas son algunas ideas.

El escondite sonoro: escondemos un objeto que suene, como un despertador, una radio o un patito que haga “cuá cuá”, y le animamos a que lo encuentre. Luego le pedimos que lo esconda él. Con este juego desarrolla las facultades auditivas y fomenta su atención y su sentido de la orientación.

Juego de los bailes: le entusiasma cantar y bailar. Canciones populares como “que llueva, que llueva”, “el corro de la patata” o “pasemisí” se pueden plantear como bailes divertidos para cogerse de las manos, saltar, dar vueltas…

Juego de la aventura: está especialmente indicado para los que empiezan a ponerse de pie e incluso acaban de comenzar a dar sus primeros pasos. Se le prepara un recorrido en la casa lleno de aventuras, en el que tiene que ir cogiendo objetos que le llamen la atención. Para ayudarle a desplazarse de un lado a otro conviene acercarle muebles estables que le sirvan de apoyo. La meta será llegar con alguno de los tesoros a donde estén papá o mamá, y el premio, un buen achuchón.

Puching-ball: se cuelga del techo un globo grande o un balón playero y se deja a la altura del pequeño. Así podrá darle empujones y puñetazos las veces que quiera sin peligro de que se haga daño. De pie, se estira hacia el balón y, al golpearlo, ejercitará el equilibrio para no caerse.

Elige el mejor juguete para tu hijo según la edad que tenga

En el mercado, la oferta de juguetes es tan grande y variada que es muy difícil decidirse por el más adecuado o el mejor. ¿Qué se debe considerar a la hora de elegir un juguete para un niño? Estos son algunos consejos y sugerencias para que los padres puedan orientarse a la hora de elegir y comprar juguetes para los niños.

Consejos para elegir juguetes

Que sea seguro. Debe estar confeccionado con materiales que no se astillen o sean cortantes si se rompen. Los colores han de ser sólidos y no tóxicos. Cuanto más pequeño es el niño/a más grandes deben ser los juguetes.      
Debemos comprarlos adecuados a su edad pensando, siempre, en la finalidad y actitudes que desarrollan en nuestros hijos.
Tengamos en cuenta su personalidad: un niño/a retraído necesitará juegos socializadores (varios jugadores); a un niño/a hiperactivo/a le resultarán adecuados juegos de atención, artísticos, etc…
Que sea simple. Esto aumentaría la gama de usos que se pueden hacer de él, desarrollando su fantasía y su capacidad simbólica.
No comprarlos para satisfacer un capricho momentáneo del niño/a.
Generalmente no deben ser utilizados para premiar o castigar a un niño/a.
Debemos tener en cuenta que el exceso de juguetes mata la fantasía y produce aburrimiento. Los niños necesitan pedir ante todo.
Conviene instruir a los familiares para que no regalen juguetes de forma indiscriminada.
El mejor juguete no es necesariamente el más caro.
Juguetes por edades para los niños

Los arrastres, los correpasillos, andadores y juguetes de cuatro ruedas muy estables, para que pueda ir sentado y darse impulso con los pies.

Las pelotas grandes de plástico o tela le encantan y disfrutará corriendo tras ellas y viendo cómo se alejan si las empuja y cómo vuelven si otra persona las empuja de nuevo hacia él.

Construcciones de piezas grandes de madera o de plástico para que las amontone, apilables, cubos, encajables de diversas formas, tamaños y colores y rompecabezas sencillos de dos o cuatro piezas con dibujos llamativos.

Juegos para la arena. Las pala y el cubo de toda la vida para jugar en la playa o el parque son un buen ejercicio para la coordinación óculo-manual.

Coches o camiones grandes que pueda hacer rodar y cargar con otras piezas, volcar y volver a cargar de nuevo.

El momento del baño es ideal para que se entretenga un rato y descubra que el agua se escapa entre sus deditos. Con un pequeño vasito sí puede retenerla, y eso le fascina. Los patitos, los libros sumergibles…

Instrumentos musicales adaptados a su edad: baterías, trompetas, pianolas que emitan sonidos con cada tecla, xilófonos, casetes con micrófono para que pueda grabar su voz y luego escucharse…

Materiales como la plastilina, la masa de cocina para hacer galletas, pintura de dedos, las ceras, incluso arena fina utilizada bajo supervisión, le ayudan a desarrollar fuerza y habilidad en sus manitas.

Los muñecos, los guiñoles y los peluches, complementos, cocinita, cacharritos, comercios, enseres de médico, etc.

Demasiados regalos de Navidad para los niños no es bueno

Enseñemos a los niños a valorar lo que tienen. En breve llegará Papá Noel y los Reyes Magos cargados de regalos para los niños que se han portado bien y han sido buenos durante el año. Durante estas fechas, los niños se llenan de regalos y de juguetes, tantos que, en la mayoría de las ocasiones, podemos afirmar que son demasiados.

A veces, los niños reciben tal cantidad de juguetes, que se ven desbordados, terminando por hacer caso a muy pocos de ellos, y no es raro ver a niños rodeados de juguetes, y diciendo que se aburren.

Exceso de juguetes, niños sobreestimulados

Esta avalancha de juguetes hace que los niños estén “sobreestimulados”, provocando que no tengan tiempo para aprender a estar ellos solos y a tolerar la frustración que se desencadena cuando, en un determinado momento, pueden aburrirse, o no saber qué hacer… Y esto es un error, pues la única persona que podemos asegurar que será nuestro compañero de vida, de forma incondicional hasta el final de nuestros días, somos nosotros mismos. Es por eso, que desde pequeños, tenemos que aprender a querernos, y a estar a gusto con uno mismo. Por eso, es bueno que los niños aprendan a estar solos a ratitos. Cuando son pequeños, tenemos que dejarles el juego dirigido, diciéndoles vete jugando con estos coches, o con esta muñeca, o monta la clase para jugar a profesores, que papá o mamá vuelven en un ratito para ver qué es lo que haces y, que ese tiempo, cada vez se vaya alargando más.

Los niños tienen que aprender a aburrirse, empezando por tolerar la frustración que les puede producir no tener un plan de forma continua. No es bueno que un adulto esté guiando constantemente sus actividades, incluidas las de ocio.

El esfuerzo de los niños tiene premio

Con el exceso de juguetes, pasa una cosa parecida. Hay niños que tienen casi todo lo disponible en el mercado, y no son capaces de disfrutarlo. ¿Por qué? En muchas ocasiones porque no lo valoran. Cuando las cosas nos vienen dadas y no nos hemos tenido que esforzar por conseguirlas, no las valoramos tanto como aquello por lo que hemos luchado, por lo que hemos trabajado y que nos ha costado un esfuerzo conseguir. Los Reyes Magos y Papá Noel, traen regalos a los niños que han sido buenos durante el año, y es muy importante recalcar esta parte a los niños, pues de esta forma podemos ligar estos regalos, los juguetes, a la conducta del niño, al esfuerzo que ha hecho durante el año.

Hay niños que reciben demasiados juguetes, y se juntan con tantos regalos, que se les olvidan y no son capaces de atender a todos. Seamos razonables y utilicemos el sentido común, no llenemos al niño de juguetes y regalos innecesarios. Lo ideal es pactarlo previamente con la familia y los amigos.

Los niños a partir de los dos años empezarán a seleccionar sus regalos, pero eso no quita que los padres dirijan la carta en función de la edad y de las necesidades de cada niño. Así, por ejemplo, siempre es bueno incluir libros, cuadernos de actividades, lapiceros, pinturas… Otro juguete del que sacarán mucho partido es una pizarra, pues si son más pequeños les encantará para jugar a los profesores, y cuando sean más mayores nos servirá como soporte para trabajar en casa con los deberes. Y no olvidemos una premisa fundamental: enseñemos a los niños a valorar lo que tienen.

Espero que esta información os ayude de de cara a la próximas Navidades a elegir los juguetes para vuestros hijos/as. No olvidéis que los niños deben de ir descubriendo los juguetes de uno en uno y que no es bueno que vean 3 al mismo tiempo.

En definitiva debéis de saber que el juego de los niños consiste en perder el tiempo, en perderse en el tiempo, en encontrarse con el mundo a través de una relación excitante, llena de misterio, de riesgo y de aventura. Y el motor de esta acción es el más potente que conocemos los seres humanos: el placer. Por eso los niños y las niñas, cuando juegan de verdad, pueden olvidarse hasta de comer.

Por último os quiero decir que jugar con vuestros hijos es la mejor inversión que podéis hacer de vuestro tiempo para su educación.

FDO: Adoración Navarro, psicopedagoga.

Fotos diciembre 2012

Como parte fundamental de nuestra formación, entendemos a nuestros alumnos y de esta manera logramos potenciar sus habilidades superando las barreras dentro de un entorno sano.

En Las Acacias queremos que se sienta tranquilo porque ofrecemos un sitio seguro y confiable, para que los más pequeños puedan aprender y compartir con los demás.

Le esperamos.

Incluir las imágenes correspondientes.

Reunión y escuela de padres (diciembre 2012)

Queridos amigos,

Como ya sabéis para todas nosotras la relación familia-escuela constituye uno de los pilares básicos de nuestra filosofía educativa. Me pongo en contacto con vosotros para informaros de que el próximo día 12 de diciembre a las 17:15 de la tarde (después de la salida de los niños), celebraremos la primera reunión de padres de este curso. En ella trataremos de algunos temas de interés y tendremos la posibilidad de conocernos un poquito mejor. Todo ello con el fin de caminar por las mismas directrices en la tarea de cuidar y educar a vuestros hijos e hijas, ya que todos ellos/as forman hoy parte de nuestras vidas y es a quienes va dirigida nuestra toda nuestra atención.

En nuestra escuela de padres os envío un archivo sobre la importancia del juego y de los juguetes en la educación y el desarrollo de vuestros hijos.

Para cualquier consulta sobre este tema o sobre cualquier otro, quedo a vuestra entera disposición.
Adoración Navarro.

Primera parte de la reunión (12-12-2012)a las 17,15 horas. Sin niños/as
Objetivo: ayudarnos mutuamente en la tarea de educar a vuestros hijos.

Línea educativa del centro.
Adquisición de hábitos y valores.
Características evolutivas de los niños de esas edades.
Importancia de las normas.
Turno de ruegos y preguntas.
Introducción

Los primeros años de un niño son fundamentales para su desarrollo físico, intelectual, social y afectivo.

Para realizar nuestro proyecto educativo, partimos de una metodología activa, participativa y viva, favoreciendo situaciones con un enfoque humanista, que eduque y mejore en los niños/as la iniciativa, la creatividad, la curiosidad, la autonomía, etc.

Marcaremos nuestra propuesta por proyectos que surgen del día a día, haciendo el camino al andar. El niño/a será el protagonista y agente de su propio aprendizaje. Creemos que para educar bien a nuestros niños/as hay que desarrollar en ellos progresivamente unos valores, aptitudes positivas, conductas correctas y comportamientos adecuados, potenciando con ello el desarrollo armónico del carácter, y su personalidad.

Esto lo conseguimos con el establecimiento de unas normas y límites claros y adecuados a las edades de los niños/as, que les permitan diferenciar lo que está bien y lo que está mal.

Esto les aporta seguridad, confianza, y el desarrollo de su autoestima, Lo que supone una buena base con la que desarrollar la capacidad para vivir en sociedad y ser felices como personas desde pequeñitos y a lo largo de nuestra vida.

Principios en los que basamos nuestra tarea educativa

Promover un desarrollo armónico e integral de los niños y niñas en los aspectos físicos, afectivos e intelectuales, atendiendo a sus necesidades, potenciando y valorando sus capacidades, respetando sus intereses y posibilitando, a la vez, las diferentes formas de expresión.

Favorecemos la inquietud y curiosidad de los niños/as por su propio entorno físico, social y cultural; facilitando los recursos para conocerlo, comprenderlo y respetarlo.

Consideramos la enseñanza-aprendizaje como un proceso activo de construcción e investigación, donde los niños son los protagonistas de su proceso de aprendizaje para lo cual, fomentamos la curiosidad, la investigación, la iniciativa y la reflexión.

Tenemos muy cerca lo que acontece en la vida cotidiana, humana, social y afectiva de nuestra escuela. Por esto, en la elección de “nuestros” objetivos nos planteamos huir de la artificialidad de lo que ya aparece diseñado y definido por otros y alejado de nuestra realidad. “Preparar para aprender”.

Creamos espacios y tiempos para la “humanización” (para la creación, la alegría, la bondad, las relaciones, etc.). Posibilitar las vivencias de experiencias artístico-culturales, como movilizadoras de nuestra propia sensibilidad. “Queremos Personalizar las relaciones con los niños estableciendo lazos de cariño y afecto” escuchar y ser escuchado.

Creemos que educar en valores (para la paz, la solidaridad, la generosidad, el respeto, etc.) lleva implícito contribuir al desarrollo armónico de los niños, esto pondrá en marcha, un camino hacia la humanización de la sociedad.

Apreciar la función social de la escuela como primer ámbito de relación ampliada del niño/a donde tendrá su primera experiencia social fuera de su núcleo familiar, por lo que se debe facilitar los recursos que permitan al niño/a establecer las relaciones sociales y afectivas, desarrollando actitudes de colaboración y apoyo.

Actividades:

A través del cuento: el cuento es un medio de aprendizaje por medio del cual el niño aprende de las situaciones vividas por otros y proyecta a través de los personajes del mismo sus propios conflictos, ilusiones y miedos.

Adaptamos el cuento al lenguaje, secuencia, claridad y a la edad del niño; así, para los más pequeños se utilizarán secuencias breves de imágenes y para los más mayores el cuento narrado, pasando por situaciones intermedias.

En las edades infantiles y haciendo un repaso de los cuentos clásicos vemos que se abordan temas como son el miedo al abandono o pérdida (Pulgarcito), los celos (La Cenicienta, Blancanieves), la aceptación o el rechazo de los demás (El patito Feo, Dumbo), la superación de los retos (El sastrecillo valiente), el ser diferente (El elefante Elmer), el miedo a la destrucción (El lobo), etc.

Lo hacemos de tal forma que la narración transcurra en un lugar y tiempo indefinido; que el protagonista sea parecido, pero no exactamente igual a los niños a los que se lo contamos; existirán unos personajes que ayudan, otros que dificultan (la dicotomía entre los buenos y los malos), un reto, unas dificultades y al final una victoria en donde triunfa el héroe por su valentía, corazón y tenacidad.

De esta manera los niños reciben el mensaje de que ellos también podrán salir victoriosos de sus propios conflictos.

Dibujos y películas animadas: a través de los dibujos animados y de las películas también se transmiten mensajes de todo tipo. A los niños les encantan los personajes que tienen poderes y que se transforman con ellos, enfrentándose a las fuerzas del mal y venciendo con la solidaridad y el esfuerzo de todos, también se reproducen en mundos imaginarios situaciones de relación y convivencia cotidianas con las que el niño se identifica fácilmente.

En cualquier caso y por medio de estas narraciones los niños aprenden, viven sus emociones a través de los personajes y sucesos.

En nuestra propuesta pedagógica, el propósito principal conseguir es “la felicidad del niño/a en la escuela”.
Conscientes de que esto es imposible de medir, cuantificar o evaluar, sí se ha podido comprobar que el niño/a cuando se siente a gusto y dichoso, aprende, se relaciona, se expresa y crece sin dificultades. Pero sabiendo que, para conseguir esta felicidad, es necesario que desarrolle la seguridad, confianza y el desarrollo de su autoestima.

El pilar que sustenta esta propuesta se ajusta a las necesidades del niño/a

Atenderemos la adquisición de hábitos elementales de salud y bienestar, la mejora de sus destrezas motrices y de sus habilidades manipulativas, al desarrollo del lenguaje, al establecimiento de vínculo afectivos con los demás y a la regulación progresiva de la expresión de sentimientos y emociones.

Para sus desarrollo nos basaremos en la consideración de que la madurez de los niños es un proceso continuo que se produce a diferentes ritmos, debiendo adaptarse dicho desarrollo a las necesidades individuales de cada uno de ellos.

Ámbitos de experiencia:

El desarrollo del lenguaje como centro del aprendizaje. (con juegos, cuentos, canciones, etc.).
El conocimiento y progresivo control de su propio cuerpo. (jugamos con las manos, pies, nos miramos en el espejo, abrir y cerrar ojos, boca, manos, tenemos pelo, orejas, ¿para que sirven?).
El juego y el movimiento. (gateamos, andamos, corremos, saltamos, bailamos, movemos,etc.).
El descubrimiento del entorno. (la escuela, el barrio, tiendas, parques, calles,etc.).
La convivencia con los demás. (compañeros/as, profesores/as, familias, vecinos, oficios,etc.).
Desarrollo de su afectividad. (nos queremos, queremos, nos quieren y a los demás).
La adquisición de hábitos de vida saludables que constituyan el principio de una adecuada formación para la salud. (de higiene, alimentación, deporte, orden,etc.).
Metodología

El juego y el movimiento como principal recurso metodológico

La actividad es la fuente principal de aprendizaje y desarrollo en la infancia; y se realiza en continuo intercambio e interacción con el medio físico y social, siendo determinante en esta etapa para favorecer el procesos de enseñanza aprendizaje.

El juego es una actividad natural en los niños/as, a través del juego poco a poco se relacionan con los demás, adquiere habilidades y destrezas, conocerá tanto su realidad física como social, y les hace sentirse satisfechos y seguros. Consideramos el juego como un instrumento fundamental en las actividades de nuestra Las Acacias.

Formación de hábitos para la vida diaria

Los hábitos se van introduciendo progresivamente, de manera más significativa en los niños/as más pequeños ya que según vayan alcanzando comportamientos habituales su autonomía personal será mayor. Aprovechamos la satisfacción de las necesidades básicas del niño/a porque son situaciones muy útiles y cercanas para él y para que vaya desarrollando conocimientos, habilidades, relaciones, etc.

Ocasiones para el aprendizaje

Las comidas: para fomentar la autonomía a la hora de comer, los niños progresivamente van cogiendo los utensilios. A la vez se están trabajando muchos otros ámbitos como: conocimiento físico, lógico-matemático, dominio del espacio-tiempo, conocimiento social y lenguaje. La importancia de comer bien, tomamos alimentos sanos y nutritivos. Desarrollamos los sentidos, olemos, saboreamos, tocamos, notamos diferentes texturas, temperaturas, colores, oficios y damos las gracias a la cocinera.

El juego: simbólico, psicomotor, etc., el juego espontáneo debe ser el primer contexto en el que los educadores inciten el uso de la inteligencia e iniciativa del niño. El juego al aire libre amplía las posibilidades por su riqueza en espacio y materiales naturales: hojas secas, charcos, arena, agua, barro, piedras e insectos.

Situaciones fortuitas: es lógico que por su inmadurez motriz y su desconocimiento de las leyes físicas no puedan prever las reacciones de los objetos y éstos se rompan, vuelquen o derramen. A fuerza de ir probando van aprendiendo a limpiar lo que ellos ensucian. También cabe señalar las relaciones interindividuales en situaciones como: cuando se pegan, se acarician, se regalan cosas o trabajan en grupo, que requieren un esfuerzo de descentramiento para llegar a la socialización de los niños.

Características de los niños/as de 0 a 3 años

0-12 meses

Durante los doce primeros meses, los cambios que experimentará el bebé son espectaculares, ya que duplicará su peso y su talla y crecerá más rápido que en toda su vida. Aunque todavía es muy pequeño, en estos primeros meses de vida comienza a forjarse su personalidad, empieza a desarrollarse su inteligencia y aparecen las primeras bases de su comportamiento. A modo de pequeños detalles podrás vislumbrar cómo será tu pequeño cuando sea mayor.

En el primer año de la vida, el niño o la niña transforma las respuestas reflejas e involuntarias en conscientes y voluntarias. Es al final de este periodo cuando, con la ayuda intencional y educativa del adulto, es competente para desarrollar comportamientos cada vez más complejos.

Objetivos

Comprender los mensajes orales que se le dirigen y utilizar el lenguaje oral y corporal para expresar sus demandas y sentimientos.
Descubrir, conocer y controlar su cuerpo en las acciones habituales.
Adaptar su comportamiento en el juego, las rutinas y las actividades que presenta el adulto y disfrutar con su práctica.
Observar y explorar los elementos de su entorno inmediato y atribuirle un significado con la ayuda del adulto.
Iniciar los comportamientos sociales y desarrollar las funciones básicas de cooperación y participación.
Perfeccionar la percepción sensorial como medio de contacto con el mundo exterior y de desarrollo cognitivo.
Establecer relaciones afectivas con los adultos y con otros niños y niñas.
Identificar y expresar las necesidades básicas de cuidado, alimentación, higiene y salud.
Conocimiento de sí mismo y autonomía.
Contenidos

El conocimiento y progresivo control de su propio cuerpo.
Desarrollo motor grueso: reflejo de impulso; control del la cabeza. Pataleo y volteo; postura de sentado. Volteo estable. Desplazamiento activo: arrastre, gateo, reptación, con ayuda y libre.
Coordinación viso-motora: reflejo de prensión y orientación. Coger y sostener un objeto. Cambio de mano. Pinza digital: coordinación de manos y dedos. Coger, explorar, cambiar, lanzar, etc.
Desarrollo de las capacidades sensoriales.
Respuestas auditivas y visuales: reflejos protectores de estímulos. Respuesta visual y auditiva básica. Seguimiento visual y auditivo de objetos y personas; agudeza, discriminación y memoria auditiva y visual de objetos cotidianos, de formas geométricas y colores, de voces familiares, sonidos naturales y de objetos y tonos. Coordinación y orientación de la vista en función del sonido y viceversa.
Respuestas táctiles, gustativas y olfativas: discriminación y tono; discriminación olores y sabores agradables y desagradables.
La adquisición de hábitos de vida saludable que constituyan el principio de una adecuada formación para la salud.
Alimentación: reflejos de succión y búsqueda. Movilidad de la boca: abrir, mover las mandíbulas sostener la comida y tragar líquidos. Comida de semisólidos y masticación de cualquier tipo de comida. Bebida en taza con ayuda.
Aseo y vestido: pasividad. Colaboración, adaptación del cuerpo, lavado de la cara y las manos, limpieza de la nariz y movilidad en sus miembros para facilitar el vestido.
1 A 2 años

Del egocentrismo propio del primer año el niño evoluciona para ir integrándose poco a poco en el mundo que le rodea.

En este desarrollo, la maduración psicomotriz es decisiva. Cuando el niño cumple el año, empieza a andar: el “gateador” de la última parte del primer año se convierte en “correteador”; desde esa nueva posición, el niño observa el mundo con una nueva perspectiva, amplía su horizonte y puede acercarse y manipular lo que le rodea a su antojo.

La inteligencia del niño se transforma, pudiendo representarse las cosas sin estar éstas presentes y utilizar el lenguaje para ordenar tanto su mundo interno (primeras expresiones de sus emociones) como el externo (comienza a nombrar las cosas).

Afectivamente el desarrollo en esta época es muy grande pues el niño aprende a controlar impulsos y deseos en una especie de “negociación” en la que él se adapta a las normas familiares a cambio de amor y valoración.

Objetivos

Comprender los mensajes orales que se le dirigen y utilizar el lenguaje oral y corporal para expresar sus sentimientos, deseos y experiencias.
Descubrir, conocer y controlar su cuerpo en las acciones habituales.
Adaptar su comportamiento en el juego, las rutinas y las actividades que presenta el adulto y disfrutar con su práctica.
Observar y explorar los elementos de su entorno inmediato y atribuirle un significado con la ayuda del adulto.
Iniciar los comportamientos sociales y desarrollar las funciones básicas de cooperación y participación.
Perfeccionar la percepción sensorial como medio de contacto con el mundo exterior y de desarrollo cognitivo.
Establecer relaciones afectivas con los adultos y con otros niños y niñas
Identificar y expresar las necesidades de cuidado, alimentación, higiene y salud.
Conocimiento de sí mismo y autonomía.
Contenidos

El conocimiento y progresivo control de su propio cuerpo.
Desarrollo motor grueso: localización corporal: exploración y localización del propio cuerpo: cabeza, cara y sus partes, manos, pies, tripa. Control postural: Sentado. De pie. En filas. Desplazamiento coordinado: deambula con autonomía. Subida y bajada de escaleras sin alternancia con ayuda y sin ella. Camina sosteniendo objetos. Carrera. Trepa.
Coordinación viso-motora: lanzamiento con dos manos y golpeo de una pelota. Mete y saca objetos. Amontonamiento y construcción de torres. Ensartado de piezas. Trazado de garabatos débiles y ocasionales.
El desarrollo de sus capacidades sensoriales. Percepción visual de objetos cotidianos y personas: agudeza y discriminación visual en función de formas geométricas, tamaños y colores. Asociación visual-auditiva, memoria visual.
Percepción auditiva de voces familiares, sonidos naturales y de objetos y tonos: 1- agudeza y discriminación. Asociación auditivo- visual. Memoria auditiva.
Respuestas táctil, olfativa y gustativa: discriminación de tamaños, formas y texturas muy diferenciadas. Discriminación de temperatura (frío y caliente) y sabores (dulce y salado). Discriminación y asociación de olores.
La adquisición de hábitos de vida saludable que constituyan el principio de una adecuada formación para la salud.
Alimentación: uso de la cuchara o el tenedor. Disfruta comiendo sólo. Conoce la comida. Discriminación de lo comestible. Elección de la comida.
Aseo: lavado y secado de manos y la cara con ayuda y sin ella. Lavado de dientes.
Vestido: ayuda en el vestido, identifica momentos del día y sus actividades y duerme sólo.
2 a 3 años

Cuando pensamos en un niño o niña de 2 años lo primero que imaginamos es su mirada, sus gestos, su actitud ante el mundo y ante los otros. Su vida está organizada en torno a lo que siente pero, a la vez, está comenzando a construir su conocimiento del mundo a partir de las respuestas que el medio le da.

El intercambio afectivo es imprescindible para el desarrollo en estas edades, pero la afectividad no evoluciona en solitario, está interrelacionada con otras conquistas de tipo personal, social e intelectual. Todas ellas configuran el mundo educativo a esta temprana edad.

Una actividad infantil relevante es el movimiento. En estos momentos, los progresos motrices y sensoriales que se realizan son decisivos porque van a posibilitar un mayor acceso al mundo externo, lo que permitirá a los niños ampliar su campo de intereses y acciones.

La necesidad de experimentación motora es intensa: inventan, descubren, saltan, se mueven y tropiezan, sus movimientos evolucionan hacia la precisión pero pueden ser torpes y, a veces, “molestan” en su proceso de establecer nuevas coordinaciones.

La musicalidad es importante en sus vidas, a menudo cantan las frases. Les gusta escuchar por razones de lenguaje y por razones sonoras, escuchando aprenden el sentido de las palabras, por eso les gustan tanto los cuentos cercanos y familiares ya que, mediante la repetición de los mismos, corroboran o rectifican sus hipótesis lingüísticas. Como suelen tener buena memoria para los acontecimientos significativos, llaman la atención sobre una frase que ha cambiado en un cuento que se repite y conoce.

Especial importancia tiene el juego puesto que contribuye a estructurar el esquema corporal y al logro de una imagen ajustada de sí mismos. El juego como factor de desarrollo contribuye también a que los niños y niñas se reconozcan como sujetos capaces de tener iniciativas y a articular éstas dentro de un marco social.

Necesitan jugar, ya que jugando aprenden a conocer el mundo, a sí mismos y a los otros. A esta edad el juego es una actividad estructurante. A través de la manipulación de los objetos y de la relación con los demás adquieren una información que les ayuda a producir un cambio en los conceptos que van elaborando sobre lo que les rodea, los otros y las cosas, lo que constituye un recorrido ideal en el proceso de crecimiento y aprendizaje.

La apertura y el acceso al lenguaje es uno de los logros más importantes y apasionantes de los niños y niñas de 2 años.

Objetivos

Comprender los mensajes orales que se le dirigen y utilizar el lenguaje oral y corporal para expresar sus sentimientos, deseos y experiencias.
Descubrir, conocer y controlar su cuerpo en las acciones habituales.
Adaptar su comportamiento en el juego, las rutinas y las actividades que presenta el adulto y disfrutar con su práctica.
Observar y explorar los elementos de su entorno inmediato y atribuirle un significado con la ayuda del adulto.
Iniciar los comportamientos sociales y desarrollar las funciones básicas de cooperación y participación.
Perfeccionar la percepción sensorial como medio de contacto con el mundo exterior y de desarrollo cognitivo.
Establecer relaciones afectivas con los adultos y con otros niños y niñas.
Identificar y expresar las necesidades de cuidado, alimentación, higiene y salud.
Contenidos

El conocimiento y progresivo control de su propio cuerpo.
Desarrollo motor grueso: Esquema corporal. localización corporal: cabeza, cara, manos, pies, tripa, espalda, brazos, piernas,etc. Reconocimiento de la propia imagen en el espejo y en otros soportes fotos, vídeos. Identificación de características propias: sexo, tamaño, color del pelo; control postural: sentado, de pie, en filas y pata coja; desplazamiento coordinado: subida y bajada de escaleras. Seguimiento de una línea. Salto con pies juntos. Desplazamiento con objetos frágiles. Carrera. Iniciación en el dominio del espacio y el tiempo: arriba y abajo, dentro y fuera, deprisa y despacio, entrada y salida.
Coordinación viso-motora: lanzamiento y recepción de una pelota. Introducción y extracción de objetos. Apilar/ amontonar. Construcción de torres. Ensartado. Cerrar y abrir un grifo. Empareja formas geométricas sencillas. Construye un rompecabezas de dos piezas. Trazado de garabatos. Copia de formas simples (raya, círculo). Memoria secuencial viso-motora.
El desarrollo de sus capacidades sensoriales. Percepción visual de objetos cotidianos y personas: agudeza y discriminación visual en función de formas geométricas, tamaños y colores primarios. Asociación visual-auditiva, agrupación y primeras clasificaciones de objetos por características visuales (color, forma, tamaño). Memoria visual.
Percepción auditiva del silencio, de voces familiares y de otros niños, ruidos y sonidos naturales y de objetos, y los tonos y de las propias pulsaciones. Agudeza, discriminación e imitación. Asociación auditivo- visual. Memoria auditiva con secuencias de 2 dígitos. Agrupación y primeras clasificaciones de objetos por características sonoras (suena-no suena, sonidos fuertes- débiles, etc.). Canciones infantiles sencillas.
Respuestas táctil, olfativa y gustativa. Discriminación de tamaños, formas y texturas muy diferenciadas. Discriminación de temperatura (frío y caliente) y sabores (dulce y salado). Discriminación y asociación de olores y objetos. Agrupación y primeras clasificaciones de objetos por características táctiles (liso- rugoso, áspero-suave),olfativas (olores agradables-desagradables) y gustativas (sabores agradables-desagradables).
La adquisición de hábitos de vida saludable que constituyan el principio de una adecuada formación para la salud. Los hábitos se van introduciendo progresivamente, de manera más significativa en los niños/as más pequeños ya que según vayan alcanzando comportamientos habituales su autonomía personal será mayor. Aprovechamos la satisfacción de las necesidades básicas del niño/a porque son situaciones muy útiles y cercanas para él y para que vaya desarrollando conocimientos, habilidades, relaciones, etc.
El niño/a necesita que esta rutina tenga siempre la misma frecuencia, que un acontecimiento siga siempre a otro, que se hagan las cosas de la misma manera, que los objetos estén siempre en su sitio, etc. Todo esto da seguridad al niño/a y favorece la creación de “estructuras espaciotemporales”, la capacidad de anticipar, de relacionar, de establecer secuencias, etc.
Alimentación: autonomía en la comida. Comer es un acto social y placentero. Pretendemos que sea un momento agradable para compartir con los amigos y amigas en un ambiente tranquilo. El hábito para que poco a poco, vaya adquiriendo autonomía hasta que consiga comer por sí mismo. Propiciamos que ya desde la lactancia pueda expresarnos que tiene hambre, y que participe de una manera activa, respetando las etapas de experimentación con la comida (cuando intenta coger el biberón.
Aseo: Primeras vivencias del tiempo: hora de ir al W.C.; iniciación al hábito de lavarse cara y manos; diferenciación de manos y cara limpias-sucias; motivación a utilizar el pañuelo para limpiarse y sonarse; crear en los niños y niñas la necesidad de llevar a cabo una serie de actividades que favorezcan el control de esfínteres.
Vestido: desvestirse y vestirse con ayuda, comenzar a ponerse las prendas más simples. Dejar la ropa con cuidado.
Sueño y descanso: dormir solo y reconocer los momentos y espacios de descanso. Nuestra finalidad como educadores a la hora del descanso es proporcionar las condiciones necesarias para favorecer al máximo esta actividad espontánea, autoinducida, que el niño/a realiza libremente. Para ello le facilitamos un ambiente seguro, confiado y tranquilo que haga posible la relajación. El establecimiento de una relación afectiva entre el educador/a y el niño/a es un puntal básico para conseguir que el momento del descanso sea agradable y deseado. Debe existir un entendimiento, una sincronía mutua y, en definitiva, un afecto que le de seguridad y le permita mantener una actitud positiva hacia este momento del día. Es importante hacer ver a los niños/as la necesidad del descanso para restablecer su equilibrio emocional.- Primeras vivencias del tiempo: hora de descanso.
Recoger la clase. Este apartado es también importante en la formación de hábitos. Vemos la necesidad de fomentar en el niño/a la recogida de materiales con el fin de constituir un soporte que ayude a crear un clima de seguridad y orden, donde cada cosa esta en su lugar. Potenciamos estas tareas fomentando el gusto por recoger y marcando unos contenidos que presenten al niño/a estas acciones como necesarias y positivas para su bienestar.
¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos e hijas?

Puntualidad: no me dejes esperando tanto en las entradas como en las salidas.
Comunicados. Cualquier incidencia hazlo por escrito.
Ropa marcada, zapatos sin cordones y tira para el abrigo.
No puedo venir malito.
Como pueden ayudar los padres a los niños en su desarrollo

Psicomotricidad

El desarrollo de sus capacidades psicomotoras llegará cuando su cuerpo esté preparado. Lo único que podemos hacer es no ponerle obstáculos: despejar la casa y evitar objetos que puedan dañarle (esquinas puntiagudas, objetos de cristal que se puedan romper con facilidad y demasiados muebles) para que el niño pueda experimentar a sus anchas y evolucionar sin cortapisas.

Lenguaje

El niño a esta edad aprende imitando a los adultos. Así que cuanto más se le hable, mucho mejor. Aprovechar para enseñarle nombres de objetos en momentos relajados, como la hora del baño, puede ayudarle. No conviene agobiarle demasiado corrigiéndole constantemente, ni tampoco imitarle. Si por ejemplo pronuncia mal una palabra, lo mejor es que repitamos su frase pero diciendo esa palabra de forma correcta.

Desarrollo social

Para que se desarrolle socialmente con normalidad, lo más importante es que se sienta seguro. Lo único que podemos hacer para ayudarle es demostrarle que le queremos incondicionalmente y que siempre vamos a estar ahí cuando nos necesite. Lo demás dependerá de su personalidad.

Adoración Navarro

Directora

El chupete

En los últimos meses hemos hablado muchos sobre el chupete, las soluciones más adecuadas para dejarlo, mejores estrategias, etcétera; junto con algunos consejos.

Cuando un niño o niña se acostumbra a un chupete o la tetina de un biberón se aferra tanto a él que no admite cambios. Pero aprender a aceptar los cambios es un buen aprendizaje para ellos.

Siéntese a su lado y mirándole a los ojos le explicas “-Tu chupete está roto y es peligroso que lo sigas usando. No es bueno para ti, así que lo voy a tirar a la basura. Si quieres seguir usando chupete para dormir te he comprado este otro. Este es ahora tu chupete. Si no te gusta no lo uses, tú decides”.

No hace falta que le de más explicaciones, ni que le insista sobre el tema. Ella te habrá entendido perfectamente. Puede que llore, y llore, se enfade, se enrabie e incluso puede que durante unos días le cueste dormir. Será su manera de expresar y demostrar sus resistencias a los cambios.

Puedes estar a su lado acompañándola en este nuevo aprendizaje: “Entiendo tu malestar, cariño, aceptar los cambios cuesta. Sé que estás enfadada pero ya verás cómo lo superarás”. Pero ya no hable más del viejo chupete.

Su ejemplo me sirve para relacionarlo con el tema de la frustración. Le está enseñando a su hija a aceptar los cambios, a que no todo es lo que nos gusta o queremos. Lo primero es su salud y por ello a debe sacrificar el apego

que tiene con su chupete. Le estás enseñando a madurar y a hacerse un poquito más mayor.

 ¿Chupete sí o chupete no?

Hay diferentes perspectivas sobre el uso del chupete. Si hablamos con una comadrona nos dirá que el chupete puede eliminar el reflejo de succión en el recién nacido, y por tanto, perjudicar la lactancia materna. Así que nos recomendará no dárselo, y si lo hacemos que no sea hasta mínimo el primer mes de edad.

Los médicos y pediatras no están mucho a favor del uso del chupete pues hablan de malformaciones en el paladar y algunos casos de enfermedades producidas por su uso. Desde un punto de vista psicológico, el chupete es una fuente de placer y tranquilidad para el niño. Los bebés y niños tienen necesidad de succionar más allá del acto de comer, y lo pueden resolver con el chupete y si no lo tienen, con el dedo o un muñeco. Esta necesidad va disminuyendo de forma paulatina a medida que el bebé se convierte en niño.

Ante estos diferentes puntos de vista, las madres y padres hemos de tomar una decisión. Guiarnos por nuestro instinto y seguir adelante. Eso es lo más importante. En mi época de estudiante acudí a un Simposium sobre la infancia: enfermeras, pediatras, educadoras, psicólogas, pedagogas exponían diferentes aspectos relacionados con el desarrollo infantil. Recuerdo especialmente que salí con la firme convicción que si algún día tenía hijos no les daría el chupete, pues habían tratado mucho el tema y me habían convencido (que si perjudicaba, que si era algo artificial, que si deformaba….).

Cuando empecé a trabajar con bebés pude comprobar la tranquilidad y confort que les proporcionaba. En momentos que lloraban o mostraban malestar el chupete no sólo les calmaba, sino que les proporcionaba bienestar. Entonces empecé a pensar “santo chupete…”. Algunos bebés o pequeños de 1-2 años que no usaban chupete se calmaban con el dedo o llevándose a la boca su peluche.

Como madre, aun sabiendo las diferentes teorías al respecto, enseguida he ofrecido a mis hijos el chupete y en más de una ocasión he vuelto a decir “santo chupete”. Todos mis hijos lo han usado mucho como fuente de placer, de relax, de estar a gusto consigo mismo. A partir de los dos años lo usaban sólo para dormir la siesta y la noche, y se lo quite ya cumplidos los tres años.. 

Estrategias para dejar el chupete paulatinamente

Más allá de los tres años no se debería usar el chupete. Cuando son bebés lo utilizan casi todo el tiempo. Gracias al reflejo de succión suelen coger el chupete con facilidad aportándoles bienestar y tranquilidad durante el día y la noche (y a los padres también!).

A partir del año mejor que no lo usen durante todo el día, por ejemplo usarlo sólo para dormir o en aquellos momentos de llanto. Lo que pasa es que conforme pasan los meses más enganche tienen con el chupete. Y es entonces cuando les hemos de empezar a limitar su uso pero con su participación.

Por ejemplo, hacia los 15-18 meses que ya suelen decir sus primeras palabras, si lo hacen con el chupete en la boca decirles “- Qué dices? Es que con el chupete en la boca no te entiendo” Y por supuesto, no atender a su petición. Así si quieren agua, el juguete, etc. Tendrán que esforzarse y quitarse el chupete para ser entendidos.

A partir de los 2 años usar el chupete únicamente para dormir. Es muy importante que comentes esta decisión con tu peque. “Como ya eres un niño/a mayor de dos años, sólo usarás el chupete para dormir”. Tal vez él/ella no se muestre muy de acuerdo, pero aquí no hay consenso. Si en algún momento del día ve a su peque con el chupete puesto no le riñas, simplemente cógelo con naturalidad, llévalo a su habitación, cierra persiana y acuéstalo en su cuna. Verás como inmediatamente se pone a llorar, a gritar ¡No quiero dormir! Entonces por qué llevas el chupete puesto? Porque me gusta. Bien pero ya acordamos que sólo lo usarías para dormir. Así que buenas noches cariño. ¡Noooooo! Tómalo.

Y repite esta acción cada vez lo veas con el chupete. Es importante que todos los miembros de la familia hagáis lo mismo cuándo veáis al peque con el chupete. Si esta acción sólo la hace la madre y el padre cuando lo ve no hace nada, el niño o la niña no llegará a responsabilizarse de su acto y pensará que es mami quién me quita el chupete. Siempre con una actitud natural, amorosa cumplís lo que acordasteis.

Los tres años, sería el período límite para dejar el chupete. Pero antes se debe ir comentando con el niño o niña que “pronto llegará el momento de hacerse un poquitín más mayor y dormir ya sin chupete. Los niños mayores como tu prima Ana, y tu prima María, y tu primo Ramón, y tu amigo Eric, y etc…. no llevan chupete porque ya son mayores. ¿Tú quieres ser mayor como ellos? Pues cuándo decidas hacerte un poco más mayor, dejarás de usar el chupete. Tal vez aún no estés preparado. Cuando estés preparado me lo dices y dejarás de usar el chupete para dormir” (írselo comentando durante un par de meses mínimo).

No es bueno arrebatarle el chupete de golpe, ni tampoco no contar con él para ello. Él tiene mucho que decir, y sería genial que fuese él quien decidiese cual es el momento para hacerse mayor y tirar el chupete porque ya no lo necesita para dormir. Como despedida y acto consciente antes de tirarlo o dárselo a los Reyes/Papa Noel, anime a su peque para que le diga

” Chupete ya no te necesito. Ya soy mayor y voy a dormir sin chupete”. Adiós. 

Cuentos para ayudar a nuestros peques a dejar el chupete

Algunos cuentos para ayudar a nuestros peques a decir ¡adiós! a su querido chupete…

Las Acacias figura 1
Adiós, Chupete. Jordi Induráin. Colección Vox.
Historias de Álex.
Álex sigue encariñado con su chupete y sus padres buscan el modo de convencerle de que ya va siendo hora de dejarlo. Tras unas semanas de preparación en casa y con la llegada de la Navidad, Álex se dispone a entregar su preciado tesoro a los Reyes Magos. Este cuento incluye al final una guía pedagógica.
Las Acacias figura 1
Quiero mi chupete. Antonia Rodenas.
Colección Sopa de Letras. Anaya.
Su pequeño protagonista usa el chupete sólo para dormir hasta que un buen día su mamá decide que ya ha llegado el momento de dormir sin chupete. El escrito es muy sencillo y suena a música pues riman sus frases. Las ilustraciones plasman perfectamente los momentos de paz y los momentos de desasosiego que el niño pequeño vive cuando ya no tiene el chupete para obtener confort.​
Las Acacias figura 1
¡Adiós, Querido Chupete! Paule Alen. Colección Montaña encantada.
Primeros lectores.
Un pequeño tejón decide que ya no necesita más su chupete porque se ha hecho mayor. Así que busca a alguien para dárselo, pero le resulta más difícil de lo que pensaba.
Las Acacias figura 1
¡Adiós al chupete! Ilustrado por Marta Munté.
Editorial Planeta, S.A.
Cuando era pequeño, Carlos llevaba chupete todo el día, pero ahora es más mayor y mamá le ha dicho. Un divertido libro con solapas y lengüetas que al moverlas le da mayor diversión a la historia de Carlos. Una historia que seguro gustará a tu peque y le servirá para quererse parecer a Carlos.
Las Acacias figura 1
¡Adiós, chupete! Patricia Geis. Colección Buenos Hábitos.
Combel Editorial, S.A.

Incluye una tabla semanal para asignar tareas e ir sumando puntos con pegatinas de colores y una medalla de campeón. Cuando tu peque haya conseguido sumar muchas pegatinas por superar tres noches, o tal vez cinco noches sin chupete le podrás poner su medalla de Campeón.
 
Adoración Navarro.​

La Navidad, una fiesta familiar

La familia cambia pero la Navidad parece inmutable. Es el momento tan esperado y que también hemos tenido que organizar para reunimos todos. ¿Qué importancia tiene este ritual? ¿Qué transmitimos a nuestros hijos con motivo de estas fiestas?

Lo primero que llama la atención cuando hablamos de la Navidad es su permanencia a través de los siglos y lo recurrente de sus elementos y sus símbolos. La comida, el abeto, el belén o los adornos son acontecimientos u objetos simbólicos comunes a todas las familias, que sirven para dar sentido a estas fiestas. El abeto es el elemento central, por la posición que ocupa y por las actividades que se realizan a su alrededor. La luz, las velas y otros adornos participan de la atmósfera mágica. Al igual que los regalos, que adquieren más importancia cuando la segunda generación accede a la paternidad. El desarrollo de la fiesta también obedece a secuencias parecidas: una cena de Nochebuena o comida de Navidad, el intercambio de regalos y, a menudo, un tiempo festivo en el que se comparten villancicos, lecturas o un paseo. Esta repetición de escenas que se perpetúa, no implica ninguna rigidez, todo lo contrario. Porque la segunda cosa que caracteriza el ritual de la Navidad es su gran flexibilidad; cada familia se la apropia organizándola a su manera y atribuyéndole sus propios valores.

Los niños son los principales protagonistas de las fiestas navideñas. Las luces, los regalos, las comidas… todo les llama la atención. Con un año son demasiado pequeños para comprender la Navidad plenamente, pero no para disfrutarla.

Para que estos días se conserven en la memoria inconsciente del niño como un recuerdo agradable, conviene que los padres encontremos la forma de combinar las celebraciones de la Navidad en familia con el respeto a los ritmos propios de los niños. ¡Aún es muy pequeño!

La Navidad se ha extendido por todo el mundo porque trasciende el aspecto comercial que tanto se critica. Desempeña un papel importante en el seno de la familia, para los individuos que la componen; para el niño que nace marca la entrada en la cultura familiar, permite la construcción de las identidades dentro de la familia, la transmisión de mitos y valores a través de las generaciones… Porque en última instancia, cuando preguntamos a la gente qué es lo que valora más de la Navidad, siempre responde que el hecho de estar juntos. La Navidad sigue siendo la fiesta anual de la familia por excelencia, porque reúne a varias generaciones cuyos dos polos principales son los nietos y los abuelos. De hecho, cuando estos últimos pueden, son ellos los que reciben a la familia. Es la manera de “ocupar su lugar”. Luego son los niños los que capitalizan todas las atenciones. Generalmente los padres compran el regalo para su hijo. A través del mismo hacen un don a su propia infancia. Sin embargo, reunirse cuesta un cierto esfuerzo. Porque a pesar de su atmósfera mágica, la Navidad es una época de estrés debido a los preparativos que la preceden y a la dificultad de reunirse todos ese día. Con motivo de esta festividad, cada individuo define su posición dentro de la familia.

En razón de la importancia y de la tradición que rodean las fiestas de Navidad creemos que sería bueno empezar a contar cuentos de Navidad y a cantar con vuestros hijos, todavía pequeños, algunos de los villancicos que conozcáis para que los niños/as, junto a sus padres, amigos, abuelos y familiares, disfruten con encanto las fiestas de Navidad.

Feliz Navidad

Adoración Navarro
Psicopedagoga
Directora